martes, 6 de octubre de 2009

CARROÑA EXPUESTA


No existe el escrúpulo, hay carencia total de vergüenza y pudor, ni hablemos de éticas y moralidades.
Hoy en día, a la fecha, el grupo Clarín y todos sus móviles de la perversidad pensante y activa, que no sólo hace a sus propietarios, accionistas e interesados, sino también a su periodismo cautivo y mercenario, obviamente sin escrúpulos y que promueven acciones en contra de una nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual…están poniendo toda la carne al asador. Sabemos que toda causa tiene su efecto; desde hace bastante tiempo Clarín está siendo un causal de un efecto que afecta mórbidamente nada más ni nada menos que al colectivo de la conciencia de todo un pueblo receptor. Con el pertinente insulto a la inteligencia de este mismo colectivo. Lo que no sabe esta lacra mediática y funcional al stablishment, que también está la acción por el opuesto, es decir, que todo efecto tiene su causa; ahora les toca a ellos ser protagonistas de causa de los propios efectos que ellos mismos originaron. Van a recibir en recompensa el fruto de su propia siembra. Estamos en momentos cruciales en la exposición de la carroña. Porque todo esto va acompañado de la complicidad en las afinidades de las ideas e intereses nefastos, cuyos móviles dañinos se niegan a fenecer. Sabemos de lineamientos de la AEA ó la UIA; de la Mesa de Enlace y sus pejertos representativos; las cacerolas del barrio norte ó la ADEPA; de los Rodríguez Sáa ó la Chiche Duhalde; (las malas personas también juegan) de Vila ó De Narváez; de la Giúdici ó la Piba Bullrich Pueyrredón; del provocador Iglesias ó la gorda Carrió; del rabino Bergman ó Miguel Angel 007 Toma; (los buenos gorilas también) un Gerardo Morales ó un Aguad; y un etc. de impresentables nacionales con el mismo tono del campanazo gorila. Sabemos y vemos que todo esto va más allá de Clarín, pero quedémonos en este punto, en Clarín, en su grupo; y aprovecho a remitirme a algunas líneas del final de un artículo escrito por Eduardo Anguita en el periódico dominical Miradas al SUR, bajo el título “Clarín se llamo a silencio y donde reza: Clarín se llama a silencio porque, en el fondo, saben que la acumulación de privilegios y poder tiene un límite. Ahora más allá de tratar de trabar esto con presentaciones judiciales y desconocimientos fácticos, los directivos del grupo Clarín tendrán por delante tratar de evitar que las internas empresarias, editoriales y periodísticas estallen. Como a todos, les tocará vivir que la victoria tiene cien dueños y la derrota es guacha. (leer completo)

1 comentario:

Daniel Mancuso dijo...

muy bueno Coco, una síntesis clarísima de lo que está pasando y lo que se viene, las caretas por el piso y un futuro venturoso... abrazo