miércoles, 3 de marzo de 2010

EL PARTIDO JUDICIAL ... ¿CUÁL ES LA GRACIA SRA. JUEZA? ¡CUALQUIERA SENTIRÍA VERGÜENZA!










Después de vivir la aberración judicial de trabar la flamante Ley 26.522 de Servicio de Comunicación Audiovisual, orgullo de nuestra democracia, por la IMPRESENTABLE JUEZA MENDOCINA OLGA PURA DE ARRABAL en presunto acuerdo de intereses y otras atadas al IMPRESENTABLE DIPUTADO ENRIQUE THOMAS, padrino del colombiano De Narváez en Mendoza… además del impudoroso monopolio VILAS-MANZANO; las siguientes líneas del compañero Julio Piumato toman la dimensión adecuada:

La Presidenta Cristina Fernández fue clara al explicar con tranquilidad, uno a uno los logros económicos, políticos e institucionales de su gestión gubernamental. Con grandeza de estadista, y firmeza de militante de mil batallas, le contrapuso la otra mejilla, curtida de dolores y de sueños, al odio de clase con que la trata permanentemente esa oposición discontinuada.

A los judiciales, por su parte, la Presidenta nos planteó un reto muy particular. Desenmascarar con nuestra lucha de todos los días, a aquellos magistrados que “fallan de acuerdo a la tapa de Clarín, y no de acuerdo al Código Civil y al Código Penal”, que es lo que debieran hacer en virtud del alto cargo institucional que ejercen. En ese juego andamos hace años.

No es casualidad que esos jueces que parecieran trabajar para los grupos económicos más concentrados, y se desayunan con La Nación, y con América o TN se acuestan por las noches, sean quienes demoren los juicios a los genocidas de la dictadura, quizás esperando que en la Argentina nazca un nuevo gobierno, otro, que represente, también, a quienes “están de acuerdo” con Jorge Rafael Videla, como si fuera una posibilidad que brinda la democracia: estar de acuerdo con un genocida y violador de los más elementales derechos humanos.

No es casualidad que uno de los ministros de la Corte Suprema de más antigüedad en el Tribunal, asumido como feroz antiperonista, haya permanecido incólume en su cargo durante los últimos 27 años de legalidad republicana, y recién ahora hable cada mañana ante todos los cronistas de las radios y televisoras, sobre el acontecer del país, como un opinólogo, y hasta cruce sin pudor la frontera que su cargo le traza, sugiriéndoles escandalosamente a los jueces de los tribunales inferiores qué debían fallar sobre el FOBIC. No es casualidad que su fobia contra el gobierno lo haya llevado a ser el único de los actuales jueces de la Corte que votara en contra de la declaración de inconstitucionalidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, sancionadas por el alfonsinismo mientras él ya era cortesano.

2 comentarios:

Roberto dijo...

Siempre muestran sus miserias,
lamentablemente la vergüenza la
sentimos nosotros, me refiero a
los que no accedemos a los medios
mientras ellos se ufanan en los
mismos de grandes señores de la
justicia.
Unos dicen, si el señor lo dice
así debe ser, y otros juntamos
bronca de ver tanto turro dando
vueltas.


Saludos!

Claudia congreso dijo...

Este viejo debería jubilarse de uan vez. Es otro impresentable más de la gran flia. judicial.