LA ESTADISTA

LA ESTADISTA
Compañera Cristina Fernández de Kirchner

sábado, 9 de abril de 2011

QUIÉN ES EL "CAUTELOSO" JUEZ DE LA CAUTELAR POR CABLEVISIÓN


Como magistrado en el Poder Judicial, el juez Ricardo Bustos Fierro se introdujo en la escena política nacional en la época en que Carlitos Menem cebado en el poder neoliberal de su gobierno quería “recontrareelegirse” inconstitucionalmente. Bustos Fierro, juez federal con competencia electoral en provincia, fue presto a satisfacer las intenciones de Carlitos metiendo una cautelar a su favor, otorgándole “bandera verde” para que el “turquito” se presentara a las internas del Partido Justicialista. Claro que a Carlitos no le fue muy bien con la “re-re” por situaciones políticas surgidas en esa coyuntura con el “cabezón de Lomas”. Después de ésta audacia jurídica, a Ricardito Bustos Fierro le tocó ir a JUICIO POLÍTICO por el Consejo de la Magistratura … y para su bien la sacó barata, casi se gana la destitución.

Un nota de prensa de Mónica Gutiérrez de época rezaba así:
Ricardo Bustos Fierro se sentará hoy en el banquillo acusado de prevaricato y mal desempeño de sus funciones y será el segundo juez federal que pase por este proceso desde que se puso en vigencia el nuevo mecanismo de destitución de los magistrados. El jueves pasado Víctor Brusa fue finalmente separado de su cargo después de veinte días de juicio. Pero el juez cordobés será el primero que llega al jury por una cuestión inherente a su función: en un polémico fallo, abrió una puerta a la rereelección de Carlos Menem al hacer lugar a la presentación del justicialismo cordobés y habilitarlo a presentarse en las internas del partido. Después de siete años de controvertido ejercicio de su magistratura –está cuestionado en casos resonantes como el rebalanceo telefónico y la causa por contrabando contra los directivos de Renault, entre otros–, es un ejemplo más de que el hilo se corta por lo más delgado: Alfredo Astiz condenado por lo que dijo, Víctor Brusa por un hecho menor, si se quiere, en comparación con su actuación como represor y Bustos Fierro enjuiciado por un fallo “que le trajeron listo para firmar”, según señalaron en su momento desde la oposición.

Pero a recordar más señores. Por ese tiempo, en el año 97’, don Bustos Fierro se mandó con un fallo que dio escalofrío por la audacia jurídica que autorizaba desde su estrado a que una privada teléfonica subiera las tarifas a placer a los usuarios. Había antecedentes de dos fallos capitalinos que lo suspendían por su desempeño. Sin embargo, este señor de la jurisprudencia argentina declaró la plena “constitucionalidad” del llamado “rebalanceo teléfonico”. Esto se traduce en habilitar a las empresas del servicio teléfónico cobrar lo que se les cantara a sus clientes. Su co-ideario Carlitos lo apoyó en la medida a través de su hombre de confianza en la Secretaría de Comunicaciones de la Nación, el ya no tan recordado Germán Kammerah.

Otra situación que protagonizó desde su lugar en el Poder Jucicial, se dio por el año 2000. En esta ocasión anuló sin escrúpulos un Decreto de “chupete” De la Rúa, en el que se restringía a los medios de comunicación el poder de abonar deudas con la AFIP a partir de los espacios publicitarios que éstos tuvieran. Pero si hay un factor que hoy en día nos toca muy de cerca, es el tema de los DDHH. Aquí también, el señor juez de Córdoba, tuvo su protagonismo en la llamada “Causa Alsina”; que tiene que ver con la investigación de torturas seguidas de muerte. En esta causa se trata 31 asesinatos de presos políticos en dos centros clandestinos de detención durante la dictadura cívico-militar en la Provincia de Córdoba. Causa en la que obviamente está implicado el seis veces a perpetua, el genocida Luciano B. Menéndez. También se lo acusa de proteger a Carlos Domínguez Linares, un represor de la peor calaña y ex asesor del gobierno de facto formoseño; acusado de asociación ilícita y torturas.

En otra oportunidad también la sacó barata en la tramitación de amparos contra el famoso “corralito financiero” de “chupete” y Cavallo … y el “corralón” del cabezón de Lomas y su ministro Remes Lenicov. En estos días nos encontramos con la frutilla que corona la torta de una serie de procedimientos y fallos de este juez y su historia en el campo de la justicia. Me estoy refiriendo a la CAUTELAR inédita a favor de CABLEVISIÓN. Digo inédita porque al don Bustos Fierro le tomó tan solo 45 minutos en escribir las 10 cuartillas con la que resolvió la medida cautelar a favor de Cablevisión …allá ..por la Pcia. de Córdoba; suspendiendo dos resoluciones emanada de la Secretaría de Comercio Interior, por la que obligaban a la empresa a retrotraer los precios alevosos con que se vapuleaba a los usuarios de sus servicios. Y no tan inédita si cabía el antecedente de una medida de finales del pasado año, una cautelar que garantizó la continuidad de FIBERTEL prohibiendo a los organismos nacionales, provinciales y municipales “perturbar los servicios de Internet y televisión por suscripción” que presta la empresa.

Los 45’ que se utilizaron, están bien observados por el periodismo de investigación que prueban los tiempos y lugares en que se llevó la tramitación y manipuleo de este atropello jurídico; que ni siquiera pasó, como corresponde, por el Ministerio Público, sin intervención de fiscales para la causa. Sabido es que todos los jueces, antes de dictar una medida cautelar, dan vista al fiscal para que dictamine si se debe seguir o no con la solicitud, por cuanto el fiscal es el que representa al Estado Nacional. Esto se obvió señor juez Bustos Fierro. Esto último es causa YA de nulidad a lo efectuado.

La sospecha se acrecienta si partimos de que Cablevisión tiene sede en la Capital Federal al igual que el Gobierno Nacional. ¿Porqué en Córdoba entonces? Y como dice el Dr. Eduardo Barcesat, que estas razones ameritan la NULIDAD DEL FALLO, como también, la debida denuncia ante el Consejo de la Magistratura del juez Bustos Fierro. Por la sencilla razón de que su accionar no satisface los recaudos de idoneidad e imparcialidad que establecen la Constitución Nacional y el Pacto de San José de Costa Rica.

SERÁ JUSTICIA