LA ESTADISTA

LA ESTADISTA
Compañera Cristina Fernández de Kirchner

miércoles, 11 de abril de 2012

COMISIÓN "CANDELA" - SENADO DE LA PCIA. DE BUENOS AIRES




El periodista Ricardo Ragendorfer al salir de la Legislatura bonaerense donde dio testimonio en la Comisión que investiga el asesinato de Candela Rodríguez. “La corrupción policial y su relación con el crimen organizado no es solamente una circunstancia policial sino una circunstancia política”, explicó el periodista. Con las declaraciones de los periodistas Ricardo Ragendorfer y Tomás Eliaschev, comenzaron los primeros testimonios de una serie que contempla a funcionarios judiciales, políticos y policiales a fin de aportar al esclarecimiento del crimen de la nena de 11 años ocurrido en 2011 y analizar la investigación llevada a cabo hasta el momento.
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En este sentido, el periodista Ricardo Ragendorfer destacó la convocatoria a participar con su testimonio a lo que calificó como un “interesante ejercicio democrático” y una “manifestación significativo de la voluntad política, en este caso el poder legislativo, en involucrarse en los conflictos de la realidad como es el del crimen organizado”.

Al ser consultado sobre las características particulares de este crimen, Ragendorfer explicó que “ante todo, este es un caso testigo” y agregó que “a diferencia de otros, éste comienza a tener una serie de pliegues impensados en un principio ya que es un crimen que sucede en un escenario habitado por narcos, por soldados de la piratería del asfalto, por delatores, todos personajes vinculados a los negocios policiales. En ese marco y con esos actores es que sucede un crimen espantoso, un crimen en el cual la fuerza policial no tiene una participación directa en el homicidio, no por ahora, pero en el que los uniformados conocen a los protagonistas. Esclarecer este hecho es necesario para dejar al desnudo las vinculaciones que tiene la policía en San Martín y de otras departamentales con el crimen organizado. Es ahí –concluye el periodista- donde se empieza a enrarecer la investigación”.

Ragendorfer habla que en este caso se refleja lo que él llama una “operación controlada” que se fue de las manos. Un estilo de trabajo de la policía bonaerense y el poder judicial y político que se repite en otros casos y que en éste se revela patente: “Este es un modus operandi que se aplicó a otros casos y a otros fracasos investigativos. Como la búsqueda fallida de la familia Pomar hasta el cuádruple crimen de La Plata, donde desfilan los mismos protagonistas, el comisario Marcelo Chebriau, el abogado Fernando Burlando, que ejerce siempre la misma función de ocultamiento”. A estos personajes, el periodista agrega los “denominadores comunes de estas investigaciones, como los ADN que se caen, testigos con identidad reservada que describen situaciones fácticas inciertas, personas inocentes detenidas”. Sobre estas bases, sostiene Ragendorfer “está cifrada una investigación que, por un lado no logra esclarecer el homicidio de una nena de once años y cuyas acciones parecen llevar al fracaso”.

Hace quince años, Ricardo Ragendorfer publicaba un libro de investigación titulado “La Bonaerense” donde se ponía al descubierto el funcionamiento de lo que en ese momento se dio en llamar “La Maldita Policía”. A quince años, sostiene, “esta matriz de funcionamiento se ha perfeccionado”, asegura enfáticamente. También rescata que este año se cumplen quince años de la intervención de la policía bonaerense, hecho político que desencadenó el Caso Cabezas y, en este sentido, sostiene que “hubo momentos en que se ha intentado remediar esta situación, pero que siempre está sujeta a los vaivenes políticos”. Y en este sentido aclara que “esta es una situación que rebasa con creces el aspecto policial del asunto. La corrupción policial y lo que significa esta fuerza policial dentro del crimen organizado, no es solamente una circunstancia policial sino una circunstancia política”.

Ver: AGEPEBA