LA ESTADISTA

LA ESTADISTA
Compañera Cristina Fernández de Kirchner

sábado, 25 de junio de 2011

EL DISCURSO POLÍTICO CONVERTIDO EN VERBORRAGIA AGRAVIANTE




El conglomerado opositor refleja cada vez más su desorientada inoperancia sin que hagamos el mínimo esfuerzo para poder observarlo porque salta a la luz. Las declaraciones que sucedieron desde sus desequilibradas bocas al lanzamiento de la Presidenta Cristina Fernández, demuestran cada vez más la impotencia para esgrimir armas verdaderamente políticas, que es lo válido y que corresponde y ésto debe demostrarse en estos tiempos electorales.

De Narváez, el pelirrojo colombiano con pretensiones de gobernador en Argentina y con codicia en provincia de Buenos Aires; como se suele decir ahora, se “zarpó”; como muestra de la mediocridad en la vidriera política que expone habitualmente. En sus lamentables vociferaciones llegó a decir en referencia al ex presidente Néstor Kirchner que “olfateó que no ganaba en 2011 y no lo soportó”… y en su más degradante exabrupto sin medida cabal y humana agregó que “Kirchner eligió morirse antes de volver a perder”. Lo que proyecta en estas expresiones muestra a las claras lo que convive en su propio interior. Uno piensa que es un rival político y termina pensando que es una mala persona, o me equivoco?

A raíz de esto, a De Narváez le llovieron críticas por doquier. Tantas como la de sus correligionarios a don Alfonsín por haberlo elegido como compañero de fórmula, un neoliberal infractor con la AFIP sin escrúpulos, que se dice peronista ¿Peronista de qué? El peronismo es otra cosa mi amigo. En el peronismo se asienta ideología, que no es precisamente la suya don Francisco y con una doctrina conducente en su concepción básica. Además, por si no lo sabía, en el peronismo el que está al frente conduce, los demás acompañan. Y en estos momentos la que está al frente se llama Cristina Fernández; a quien usted no acompaña, como tampoco lo hace don Duhalde y tantos otros oportunistas del rótulo. Don colombiano, consciente de lo que había lanzado públicamente y no creo que en su interior se retracte, trató de disculparse con la Presidenta y su familia. Pero como se suele decir, uno es esclavo de sus palabras y lo dicho, dicho está, hacete cargo Francisco, por la boca muere el pez.

Don Duhalde y doña Carrió tampoco se privaron de hacer gala de su verborragia agraviante y mediocre, es evidentemente su modo de hacer política. Al lomense se le dio por decir que la Presidenta estaba afectada psicológicamente, amparado en su propio espejo, obviamente; y de doña Carrió ni hablemos, para ella la política es una proyección de frases que agravian rayando la locura, una orate mediática si se quiere, simplemente para mostrarse notable ante la gente, exhibiendo un ego enfermizo que mezcla la soberbia y el odio en un solo combo de personalidad. Esta señora llegó a decir frases tales como: “a lo mejor no lo lloró tanto a su marido”; “se le terminó el luto”; “Cristina es una gran mentirosa por que me engañó”; “el luto es parte de un disfraz, tenía mucha pena pero me engaño, así que el duelo terminó y se puede sacar el vestido negro”. Sin olvidarse de dirigirse al kirchnerismo en su conjunto para decir que “exedieron el límite moral” ¿Y su moral cómo anda señora?

No vale la pena a esta altura detenernos en imprecaciones que proceden del desguace estructural opositor, esa mixtura ideológica que muere en el paquete derechoso del otro modelo de país. Nosotros tenemos que seguir construyendo que es nuestra forma de avanzar en nuestro proyecto nacional y popular. Ellos no solo carecen de un proyecto, sino que persisten en la destrucción de esa precariedad de imagen que registran al momento.
Sigamos nosotros a paso de vencedores el camino que tenemos.